¿Sustitución o complementariedad?

26 Jun. 09

El voto comprometido ante Notario Público, promovido por Alejandro Martí a través de México SOS, no puede ser sustitutivo del voto nulo o en blanco.

Siguiendo a grandes rasgos las ideas de Sartori ("¿Qué es la Democracia?"), el voto dirigido o comprometido pertenece al ámbito de las motivaciones o razones por las cuales el votante elige al candidato:

a) Simple simpatía con él: la más común y de menos sofisticación.

b) Concordancia entre los valores del elector y el candidato o partido: el llamado "voto duro".

c) El más sofisticado, pero a la vez engañoso, la armonía entre el diagnóstico y la propuesta, coincidiendo el elector y el candidato.

Es esta última la razón de voto promovida por México SOS y apoyada por Lupa Ciudadana, pero con la modalidad de que la propuesta, en ciertos puntos, principalmente en materia de seguridad y de corrección de la reforma político-electoral, se abre a su firma ante Notario Público por parte de los candidatos.

Decía yo que esa razón de voto también es engañosa, porque si bien la propuesta del candidato puede corresponder a un diagnóstico verídico, ello no nos dice nada respecto de las situaciones que afrontará, ya que el futuro es materia de adivinos.

El llamado voto nulo o voto en blanco, se debe a un fenómeno distinto.

La opinión pública en una democracia se crea regularmente de arriba hacia abajo, donde las élites económicas, políticas y sociales remiten el mensaje, los medios masivos de comunicación lo filtra -ya sea distorsionándolo o traduciéndolo- mediante los líderes de opinión, para llegar a la masa.

En ocasiones dicha opinión se forma de abajo hacia arriba: los líderes de opinión tienen un rol fundamental, como es el caso del voto nulo o voto en blanco.

La reforma político-electoral es grave no sólo porque reduce la garantía de libertad de expresión, sino porque bloquea la formación legítima de un elemento esencial de una democracia: la formación de arriba hacia abajo de opinión pública.

La propuesta del Sr. Martí no sustituye, sino que complementa, al voto blanco, y va dirigida a la tercera categoría de votantes. Y el fenómeno del voto nulo o en blanco consiste en una manera de formación, si bien extraordinaria, de opinión pública.

Sergio Salvador Aguirre Sánchez.