Discurso pronunciado por el Lic. Sergio Salvador Aguirre Sánchez, como presidente saliente del Capítulo Jalisco de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, el 2 de junio de 2006 con motivo del cambio de comité directivo de dicho Capítulo.

 

Señor Licenciado Don Jorge García Domínguez, Representante del Ciudadano Gobernador Constitucional del Estado de Jalisco, Licenciado Don Francisco Javier Ramírez Acuña.

 

Señor Magistrado Don Tomás Aguilar Robles, Representante del Ciudadano Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco, Magistrado Don Celso Rodríguez González.

 

Señor Licenciado Don Fabián Aguinaco Bravo, Presidente de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados,

 

Señor Doctor Don Luís Enrique Graham Tapia, Primer Vicepresidente de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados,

 

Señor Licenciado Don Carlos Loperena Ruiz, Segundo Vicepresidente de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados,

 

Señor Licenciado Don Luís Madrigal Pereyra, Segundo Secretario Propietario de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados,

 

Señor Licenciado Don Einstein Avilés Ibarra, Presidente entrante del Capítulo Jalisco de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados,

 

Señor Licenciado Don Francisco Plancarte García Naranjo, Ex Presidente del Capítulo Jalisco de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados,

 

Señores abogados integrantes de los comités directivos entrantes y salientes del Capítulo Jalisco,

 

Señores Miembros del Colegio.

 

Señores Jueces y magistrados y distinguidos funcionarios que nos acompañan.

 

Amigos todos:

 

Muchas gracias. Hoy solo quisiera agradecer. Agradecer al Presidente del Colegio y miembros del Comité Directivo Nacional, todo el apoyo otorgado para la realización de nuestras funciones durante estos dos años. A todos los integrantes del Comité Directivo saliente, muchas gracias, muchas gracias Luís José, Marco, Marcos y Gonzalo.

 

Gracias por supuesto a todos los miembros del Colegio que con su asistencia y apoyo en los eventos realizados, lograron el éxito de los mismos.

 

Y principalmente, va desde aquí un profundo agradecimiento a todo el personal administrativo de nuestro Colegio, especialmente a Elvira Baranda y al asiente del Capítulo Jalisco, Rodrigo Salcedo. Sin su entrega, nuestro Colegio simplemente no caminaría.

 

El nuevo comité directivo de nuestro Colegio, liderado por el Señor Licenciado Don Einstein Avilés Ibarra, será seguramente el más exitoso de todos. Mucha suerte.

 

 

Decía Rudolf Von Ihering en su obra “La lucha por el derecho”, obra que no me canso de citar:

 

“Todo derecho en el mundo debió ser adquirido por la lucha; esos principios de Derecho que están hoy en vigor ha sido indispensable imponerlos por la lucha a los que no los aceptaban, por lo que todo derecho (…) supone que el individuo y el pueblo están dispuestos a defenderlos. El Derecho no es una idea lógica, sino una idea de fuerza; he ahí porque la justicia, que sostiene en una mano la balanza donde pesa el Derecho, sostiene en la otra la espada que sirve para hacerle efectivo. La espada, sin la balanza, es la fuerza bruta, y la balanza sin la espada, es el Derecho en su impotencia; se completan recíprocamente; y el derecho no reina verdaderamente, más que en el caso en que la espada, iguale a la habilidad que emplea en manejar la balanza”.

 

….

 

Creo en la política democrática liberal, es decir, creo en la Constitución.

 

Los enemigos de la Constitución, son enemigos por tanto también de nuestro régimen democrático liberal.

 

Exactamente a un mes de la próxima elección, nos encontramos reunidos aquí, viviendo en un México liberal tal como Juárez lo delineó y también en un México democrático, como fue soñado por Madero.

 

Nuestra Constitución a través de límites protege a nuestro liberalismo y a nuestra democracia. Es decir los protege a través del Derecho.

 

Los enemigos constitucionales son los nuevos conservadores y los antidemócratas.

 

El nuevo conservador es el que utiliza como estrategia política, a la manipulación perversa de las masas, usando indiscriminada e inmoralmente al sentimentalismo, para justificar su irracionalidad ilimitada en la persecución, ejercicio y conservación del poder. La Constitución distorsiona la supuesta comunicación directa que tiene con el Pueblo.

 

El antidemócrata, por su parte, es el que rompe o pretende romper con el consenso esencial de toda democracia que a decir de Sartori consiste en las reglas del juego y la eficacia de sus árbitros. La Constitución le impide ganar a la mala.

 

Creo que los enemigos de la Constitución, son enemigos de la civilización, de nuestra historia y de un México moderno.

 

Creo también que es responsabilidad de nuestro gremio, el por lo menos señalar a aquellos que nos pretenden gobernar y que dan visos de no apetecer límite alguno, es decir, a aquellos que poco les importa el Derecho.

 

Y también si es el caso de que nos llegaren a gobernar los enemigos de la Constitución hay que advertirles que en cada abogado mexicano, tendrán a un defensor radical de nuestro régimen democrático liberal constitucional.

 

Ello coincide con una meta fundamental de nuestro Colegio, el vigilar la correcta aplicación del Derecho y el respeto a la justicia.

 

Termino parafraseando a Rudolf Von Ihering:

 

“Una voz interior le grita [al individuo en la defensa de su derechos] que no le está permitido retirarse de la lucha, que no es sólo el objeto [que defiende], que no tiene valor alguno, sino su personalidad, su sentimiento del derecho, y la estima que a su propio valor se debe. [En suma] lo que está en litigio: en una palabra, (…), más que [ser] una cuestión de interés, [es] una cuestión de carácter”.

 

 

Muchas gracias.